Actualidad, Chefs

Diálogos en el estudio de Luca Monzani

Eran las 20:30h de un sábado de una recién estrenada primavera en Mallorca. Primavera. En Mallorca. Pero ese día el sol decidió no salir. En su lugar, quién si llegó unas horas antes al punto de encuentro fue un invitado imprevisto: Hugo, una borrasca (“ciclogénesis explosiva”, la llaman los expertos) que añadió más aventura a este Hidden Kitchen, que ya de por sí estaba cargado de misterio. Habíamos convocado a los comensales a las 20:30h de un sábado en una oficina bancaria en medio del polígono de Can Valero (Palma). Viento, lluvia y frío dieron la primera bienvenida al evento. Pero pronto iba a cambiar la cosa.

Ni idea de dónde les íbamos a llevar, aunque la primera pregunta era obligada: “¿Vamos a ir a pie?” La perspectiva de exponerse a Hugo no molaba nada.  Pero sí, íbamos a ir a pie… aunque muy, muy cerca. Exactamente, a escasos 20 metros. Esa es la distancia que separa el número 10 de la calle Poima del número 9, donde se encuentran las galerías del mismo nombre de la calle, una nave industrial que alberga pequeños talleres de pintura, de enmarcado, de artesanía… y el lugar secreto en el que escondimos la cocina del chef Guillermo Méndez (El Olivo, Belmond La Residencia, 2 soles Repsol): el estudio del pintor Luca Monzani, que fue el encargado de levantar la barrera de su estudio (literal) para dar una (esta vez sí) calurosa bienvenida a los comensales.

Tras la barrera, el estudio del artista convertido en restaurante efímero. Monzani y Méndez saludaron a los comensales y les invitaron a tomar asiento en la mesa que Jaiak Tendencias & Diseño montó entre obras de arte, pinturas, caballetes y lienzos. Una mesa de inspiración barroca, pero muy elegante. En tonos blancos, rosados y dorados y con una combinación de vajilla y cubiertos que incluía una serie de piezas diseñadas exclusivamente para la marca.

EL MENÚ DE GUILLERMO MÉNDEZ

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Berberechos, piel de naranja, dátiles y tirabeques
Gamba de Sóller a la sal y codium
Cava Natural BRUANT · Celler de les Aus · D.O. Cava

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Parfait de foie gras con anguilas y manzana
Marqués de la Sierra · Alvear · D.O. Montilla Moriles

Rodaballo con plancton y algas
Contratiempo · 4 Ojos Wines · V.T. Cádiz

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Mollejas al Oporto con alcachofas y trufa
La Vallada · Olivier Riviere · D.O. Arlanza

Tataki de buey con calamares y tinto
Forlong Assemblage · Forlong · V.T. Cádiz

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Sorbete de limón, manzana y aceite de oliva con hierbabuena
Versión de café

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Lienzo de naranja caída del árbol
AA Dolç Blanc de Neu · Alta Alella · D.O. Alella

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Petit Fours
Cafés y copa de Brandy Suau 25

El estudio del pintor Luca Monzani fue el lugar en el que escondimos la cocina del chef Guillermo Méndez

Los dos artistas, pintor y chef, idearon un menú inspirado en las obras de Luca Monzani. Como ellos mismos dijeron, “un diálogo”. Un proceso de buscar la inspiración y de encontrar significados que empezó por la pintura y que terminó en la gastronomía. Monzani seleccionó cinco motivos icónicos de su obra -el mar y los faros, la isla de Mallorca, los toros (su gran emblema), dove andiamo y Stardom-, representados en una o varias piezas, y Méndez llevó al plato el significado de estas obras. Sí, el significado. El proceso no consistió en una sencilla traslación de una obra del lienzo al plato, sino que la conexión fue más allá. Se trató de significados, de sentimientos, de evocaciones, de inspiraciones, de lenguaje y de emociones. A continuación os mostramos un ejemplo del proceso creativo, que empieza en el pintor y termina en el chef:

Hidden Kitchen by Chefsin con Guillermo Méndez en el estudio de Luca Monzani - Marzo 2018

Las obras de Monzani fueron el hilo conductor del inédito menú de 9 pasos que Méndez preparó para solo 16 comensales

El chef Guillermo Méndez ideó un inédito menú de 9 platos inspirado en la obra de Luca Monzani. El chef, natural de Sóller y al frente de las cocinas del hotel de lujo Belmond La Residencia desde hace casi 30 años, es uno de los cocineros de Mallorca con más sensibilidad artística. No solo por el hecho de convivir día tras días con obras del calibre de artistas como Joan Miró, cuya obra incluso ha llegado a plasmar en un menú de La Residencia, sino también porque es capaz de convertir en arte cualquier producto que se pone en sus manos. Lo advertimos en la última pista que enviamos a los comensales del Hidden Kitchen: no sabéis lo que es capaz de hacer Méndez con una mezcla de ingredientes que a priori puede chocar a quien la lee… hasta que os sentáis en su mesa. ¿Un postre con aceite de oliva y sal? ¿Anguilas, mollejas, plancton y café en el mismo menú? Claro que sí.

Hidden Kitchen by Chefsin con Guillermo Méndez en el estudio de Luca Monzani - Marzo 2018

Cada uno de los platos fue presentado por Méndez, que explicó cómo los había conectado con la obra de Monzani. La noche fue una sucesión de aplausos y halagos, tanto para el chef como para el pintor. Pero también para el excepcional maridaje que preparó Vinamica: un paseo por la península que casó a la perfección con un menú tan complejo como el diseñado para este evento.

Pero, sin ninguna duda, el momento de la cena que más “wow!” levantó fue el postre. El equipo de Méndez (hasta 6 personas para 16 comensales) despejó completamente la mesa y la convirtió en un auténtico lienzo en blanco. Lo que sucedió durante los siguientes minutos dejó boquiabiertos a los comensales: ¡el chef y su equipo dibujaron el postre! Literalmente. “Lienzo de naranja caída del árbol”, así lo tituló Méndez y así lo convirtió en realidad. Un postre inspirado en la obra Stardom de Luca Monzani.

Hidden Kitchen by Chefsin con Guillermo Mendez en el estudio de Luca Monzani - marzo 2018.png

La máxima expresión del diálogo llegó con el postre, convertido en pintura y degustado directamente sobre un lienzo en blanco

Tras el postre vino el momento de relax, con cafés y copa de Brandy Suau 25 incluidos. Fue un evento en el que se comió muy bien, se bebió muy bien y mucho (¡no quedó ni una botella de vino ni de Agua Evian!) y se rió mucho. La mejor manera de saber que un evento ha gustado es cuando los platos y las copas se retiran vacíos y cuando llega el momento en el que ya no prestamos atención a la música de fondo porque conversaciones y risas le pasan por encima. Y aquí se cumplieron las tres premisas con un grupo cuyos participantes (la mayoría de ellos) no se conocían entre sí, pero que hicieron muy buenas migas.

Los comensales se volvieron a casa con los estómagos llenos de felicidad y con un regalo que no se esperaban: una obra de arte inédita de Luca Monzani, realizada expresamente por el pintor con motivo de esta cena en su estudio. Un cierre perfecto para una noche que dejó muy buen sabor de boca. A pesar de Hugo.

Gracias a Luca Monzani y a Evelyn Morell por abrirnos las puertas de su casa, por dejarnos cocinar dentro y por ser tan buenos anfitriones. Gracias a Guillermo Méndez y a La Residencia por su implicación y su confianza. Y gracias también a los demás colaboradores y patrocinadores de Chefs(in) que hacen posible eventos como este Hidden Kitchen: Jaiak Tendencias & Diseño, Bodegas Suau, Evian, Vinamica, BaleàriaMakroPurohotel Palma y Deacorde Marketing.

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