La cena Hidden Kitchen más íntima

Hidden Kitchen con Benet Vicens en Mos Espai Gastronòmic

«Un espacio único en Mallorca» y «en el que se practica un oficio que data de la época romana» fueron algunas de las pistas que enviamos a los comensales del Hidden Kitchen con Benet Vicens a lo largo de la semana pasada. Uno de los comensales nos reconoció que no había manera de averiguar el sitio, ni con la ayuda de «San Google». Íbamos bien encaminados, pues, ya que nuestro objetivo era que no lo adivinaran hasta el último minuto. Y el último minuto fue el sábado 28 de enero a las 21:00 horas.

La cocina de Benet Vicens estaba escondida en el espai gastronòmic Mos, una carnicería con aula de cocina en Palma

Quince minutos antes nos encontramos con los comensales en el punto de encuentro que les habíamos notificado: el concesionario de BMW Proa Premium en Palma. Seguro que más de uno se preguntó a dónde les llevaríamos en coche. Pues no… nuestro destino estaba a sólo 1 minuto andando: el espai gastronòmic Mos, una carnicería-charcutería-tienda de productos delicatessen que también tiene un aula de cocina. De ahí lo de espacio único. ¿O acaso habéis visto alguna otra vez una carnicería-charcutería-tienda de productos delicatessen con aula de cocina?

Benet Vicens

En Mos. Espai Gastronòmic estaba el chef Benet Vicens, del restaurante Béns d’Avall (2 soles Repsol, Sóller) esperando a los 15 comensales, ya con la mesa puesta, los fogones encendidos y con distintas elaboraciones en marcha. El menú, preparado exclusivamente por el chef solleric para la ocasión, arrancó con unos aperitivos ‘de la casa’ acompañados de uno de los vinos mallorquines más originales: el Finca Biniagual Mantonegro 2014, un 100% mantonegro (variedad autóctona) que Cristina Basáñez, responsable comercial de Bodega Biniagual, se encargó de presentar detalladamente a los comensales.

Los comensales degustaron un menú exclusivo de 10 pasos que preparó el chef para la ocasión y que maridó íntegramente Bodega Biniagual

Tras el aperitivo, los comensales se dirigieron al «comedor» para seguir disfrutando del resto de la cena. La mesa, montada para la ocasión por Jaiak, la empresa de alquiler de material para eventos, la colocamos frente a la cocina, perpendicularmente, para que los comensales pudieran ver cocinar al chef en primera persona y poder hacerle preguntas. De este modo, arrancó una cena Hidden Kitchen que nos iba a deparar alguna sorpresa inesperada.

Vinos de Bodega Biniagual

Hay un par de elementos que caracterizan los eventos Hidden Kitchen que organizamos. El más característico es, sin duda, mantener oculto el lugar de la cena hasta el último momento. Pero éste no es el único misterio que envuelve a estos eventos. Además del menú, que tampoco se da a conocer hasta que el comensal se sienta en la mesa, más sorpresas planean sobre los Hidden Kitchen. Sorpresas que, normalmente, tenemos bajo control. Sin embargo, no podemos controlar lo que se escapa de nuestro control, valga la redundancia. Y el sábado sucedió un imprevisto que marcó el devenir de la cena. Por un fallo externo, nuestra cocina y comedor se quedaron a oscuras. Sí, nos quedamos sin electricidad en una cocina 100% eléctrica. Tras unos momentos de desconcierto, y en los que intentábamos por todos los medios dar con el origen del problema, dimos con una solución para seguir con la cena. Que no hay electricidad… pues busquemos otra manera de cocinar.

A veces, las sorpresas y el misterio también nos cogen de imprevisto a nosotros y convierten un Hidden Kitchen en el más íntimo de todos

En cuestión de unos 30 minutos, ya teníamos en MOS cinco fogones de gas. Y eso que el chef Benet Vicens sólo necesitaba uno para seguir cocinando. Ahí es cuando se notan el control y la seguridad que aportan años y años de experiencia en una cocina. Pero si puedes tener 5, ¿para qué conformarte sólo con uno? Desde aquí queremos dar las gracias a todos los que estuvisteis de una manera u otra involucrados en ayudarnos con la solución. Y, especialmente, a los comensales, que demostraron una comprensión y paciencias absolutas, y que no dejaron de beber (mucho vino de Bodega Biniagual y agua Evian), reír y charlar unos con otros como si no hubiera ocurrido nada y no estuviéramos a la luz de las luces de emergencia, primero, y de las velas, después. A veces, las sorpresas y el misterio también nos cogen de imprevisto a nosotros, y convierten un Hidden Kitchen en el más íntimo de todos los realizados hasta ahora.

Benet Vicens termina uno de los platos

Tras el café (sí, Marabanas Coffee & Tea molido también se puede preparar en cafetera italiana)… ¡sorpresa! Volvimos a tener luz. Caprichosa ella, que hizo acto de presencia justo a la hora de terminar la cena. En el momento adecuado para que los comensales se pudieran despedir del chef y poder ver con claridad el obsequio que les hicimos al final de la cena. Ésta sí, una sorpresa «bajo control»: el libreto del curso #a4manos que realizó el chef Benet Vicens en la primera edición de nuestros cursos de cocina y una botella de Ketchup de Forqueta, cortesía de Mos. Espai Gastronòmic.

Sin duda, un Hidden Kitchen diferente… y sorprendente, aunque no sean éstas el tipo de sorpresas que más nos gustan.

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