Dos clubs y una misma familia que ya cuenta los días para volver
Ayer no celebramos solo una fiesta de verano, ayer despedimos el curso reuniendo por primera vez a los dos grupos de Chefs(in)Club. Que (porque siempre hay mentes despistadas) es una sociedad gastronómica que reúne a amantes de la gastronomía para cocinar, una vez al mes, un menú propuesto y dirigido por las y los miembros de Chefs(in). Cocinan codo con codo, descubren el producto local, aprenden técnicas y comparten mesa y brindan con vinos propuestos por bodegas locales.
Dos grupos Chefs(in)Club que se reunieron en un mismo lugar para despedir el curso como se merece y celebrar Llámalo crudo, la fiesta anual de verano. Y para una ocasión así, el escenario tenía que estar a la altura. Aethos Mallorca no sólo nos abrió las puertas de su casa, sino también las de uno de los rooftops más espectaculares de la isla. Un espacio con vistas privilegiadas a Cala Fornells y a las Illes Malgrats, que convirtió la celebración en algo mucho más que una cena de verano.
Oigan, y a esto hay que llamarlo algo, ¿no? Pues Llámalo Crudo. ¿Por qué crudo? Porque el producto no necesita esconderse cuando es bueno y cocinar con pocos ingredientes exige mucho más conocimiento que hacerlo con veinte. Y porque las dos mentes geniales encargadas del menú representan muy bien la cocina de producto sin artificios, incluso desnudo.
Juan Pinel, chef de L’Àtic, lleva años demostrando que el producto habla por sí solo cuando se le trata con respeto, e Irene Martínez, chef de Nus, comparte una mirada similar: cocina limpia, directa, sin envoltorios brillantes y muchísimo sabor.
No podíamos imaginar mejores anfitriones para una fiesta llamada Crudo.
Un menú para comer con las manos y con muchas ganas
- Serviola, aguachile y manzana (Juan Pinel)
- Raya, escabeche y ajo (Juan Pinel)
- Tomate, dashi y ponzu (ajo, aceite y cilantro) (Irene Martínez)
- Tartar de atún con ajoblanco de cacahuete, almendra frita y ralladura de lima (Irene Martinez)
- Nigiri de presa ibérica con yema curada. (Irene Martínez)
- Coco, dátil y limón. (Juan Pinel)
Y si había alguien capaz de añadir el vino perfecto a cada plato, era Gio Scaramella, sumiller y jefa de sala de Aromata. Casi a quemarropa, pero con la naturalidad, elegancia y cercanía que la caracterizan, hizo una selección en la que volvió a demostrar que un buen caldo no solo acompaña un plato: también cuenta una historia. Gio, en serio, no somos dignos.
Para quienes preferían brindar de otra manera, Begudes PUIG y Estrella Damm, hicieron que durante toda la velada no faltara ni los refrescos ni las cervezas bien frías. Y, para los más valientes, Gin EVA presentó tres de sus variedades, Bergamota, Vermella y Canoneta. Porque siempre hay algo que celebrar.
Y, en este caso, además, coincidencias de calendario, era el cumpleaños de Miguel Ángel Payeras, socio de Deacorde y director de Chefs(in). El número de velas no es necesario, pero sí lo que decir que las sopló rodeado de la mejor compañía posible: esta gran familia gastronómica que se ha construido entre todos.
Una familia que volverá a reunirse en septiembre. Porque ahora toca un pequeño descanso de verano, mientras la marmita de las ideas sigue cocinando, organizando experiencias y pensando nuevos planes. Feliz verano. Gracias a todos los que formáis parte de Chefs(in)Club y a todos los que ayer hicisteis posible una noche semejante celebración.
Y tampoco podemos olvidar a Fonoy Sound, que pinchó con cariño y buen hacer, una gran selección musical.
Y, si mientras lees esto, piensas yo quiero vivir una experiencia así, la buena noticia es que puedes aprovecharte de las plazas flotantes para venir a probar una sesión, o dos o las que quieras, con el chef que más te apetezca. Quién sabe, igual el próximo brindis de final de curso lo haces con nosotros.










